Año Viejo, Año nuevo.
Estamos en el centro de ambos, despidiendo uno y recibiendo otro.
Me despido de este año, confuso, lleno de espigas. Atravesé un camino cercado,
sangré, me atasqué, lloré y no supe qué hacer... mientras intentaba curarme una herida, las espigas hacian 3 cortes más y mientras más me movía, mas cortes me hacía.. entonces me di cuenta que me retorcía y no me desplazaba.
Entonces me desprendí, dejé que las espigas tomaran su forma de nuevo y me expulsaran cuando estuvieran listas.
Entonces salí y luego de verme un total desastre, evalué las heridas, me limpié el cuerpo, y miré atrás para ver qué había dejado.
Dejé algunos valores mas preciados, dejé cosas aprendidas, dejé frutos verdes, unas semillas secas y muchos miedos destructivos,
Dejé atrás una piel.
Me entendí en esa situación y di unos pasos de libertad, giré en mi misma un par de veces para creer que realmente había salido de aquellas espigas.
Y sonreí.
Así mi año viejo se convierte en año nuevo...
un año que me dió muchos golpes y muchas vueltas inesperadas, un año de desprendimiento.
Ahora estrenaré mi nueva piel, mi cambio de piel.
Ahora el año nuevo tiene un sentido para mí.
un despertar.
un renacer.
FELIZ, FELIZ AÑO NUEVO PARA MÍ.
a veces la cura de algunas cosas es aplicar un fierro caliente para cauterizar la herida o dejar que el tiempo fluya como siempre lo ha hecho :)
ResponderEliminarCagaste! te vendre a leer seguido XD